En primer lugar, debemos
tener bien claro, y siempre presente que aprender la Lengua de Señas
Uruguaya significa aprender UNA NUEVA LENGUA.
Ha asistido Ud. en los últimos
años a algún curso de Inglés, Francés,
o cualquier otro idioma extranjero? Qué supuso para Ud. ese
aprendizaje?
Seguramente recordará
que requiere tiempo, dedicación y fundamentalmente contacto
periódico con los usuarios de esa nueva Lengua que Ud.
está aprendiendo.
Con la Lengua de Señas
sucede exactamente lo mismo:
Es una LENGUA, en toda
la amplitud de su definición.
Es COMPLETA, pues con
ella podemos decir todo lo que queremos.
Es VIVA, pues evoluciona
y se enriquece con la Comunidad Sorda.
Es DIFÍCIL, porque
no es mímica ni necesariamente icónica.
Existe una diferencia respecto
a otras lenguas extranjeras:
La
nueva Lengua que Ud. quiere aprender es una lengua VISUAL - GESTUAL,
a diferencia de las demás lenguas que Ud. ha conocido y utilizado
hasta ahora, que son AUDITIVO - ORALES.
Esta particularidad tiene sus
implicaciones:
La atención auditiva que se presta habitualmente
para captar la pronunciación de una Lengua, ahora deberá
ser ATENCION VISUAL
La memoria auditiva que igualmente se pone en juego,
será MEMORIA VISUAL
Todos los problemas de pronunciación, entonación
y acentuación, serán ahora aspectos de EXPRESIÓN
FACIAL Y CORPORAL Y DE AGILIDAD MANUAL.
Y requiere, además de
un buen conocimiento de la Comunidad Sorda, sus particularidades
reflejadas en una Cultura propia, y las experiencias de vida que
lleva consigo pertenecer a una comunidad lingüistica minoritaria.
Aprender la Lengua de Señas
es un desafío. Muchas personas lo han asumido en éstos
últimos años y lograron el éxito: un éxito
desde el ángulo de la superación personal, pero también
un éxito de solidaridad, de participación e integración.