|
CORREOS RECIBIDOS
Los muros del silencio
Osvaldo Palladino - junio 2000

Depende de que lado uno este parado, cambian
las interpretaciones acerca de los muros. Desde el lado de adentro
es el símbolo de la fuerza, de la seguridad y de la calidez, haciendo
referencia por ejemplo al hogar.
En cambio visto desde el lado de afuera, es el símbolo de la agresividad,
del aislamiento, del dolor y del frío. Esta simple contracara
es el reflejo de la vida misma que se rige por muros.
Ahora todos Uds. , a partir de esta referencia podrán tener una
imagen más aproximada del significado del “muro del silencio”.
Un muro muy particular porque sus paredes graníticas no son visibles,
pero son igualmente sólidas, frías y dolorosas.
Para las personas sordas este muro significa INCOMUNICACIÓN...
La incomunicación es como un río caudaloso y de aguas turbias,
que a través de numerosos afluentes condiciona la calidad de vida
de las personas sordas, y estos afluentes tendrían nombres particulares:
Soledad, Tristeza, Aislamiento, Salud mental, Desocupación y un
montón de factores agregados...
Lo primordial para solucionar éste problema agudo de la incomunicación
sería utilizar cualquier medio válido para asegurar una óptima
recepción y entendimiento de los mensajes y sus respuestas, o
sea las actividades básicas de cualquier comunicación humana.
Y en este “vale todo”, consideraremos cualquier método válido
de comunicación: Lenguaje de señas, Lenguaje Oral, y principalmente
“el dominio de la lecto-escritura”.
Y justamente la lectura, que presupone “saber leer y escribir”,
va a ser el elemento más fundamental de todos, porque leer es
una gratificante actividad que nos permite satisfacer nuestras
necesidades básicas de información, y cuanto más poderosa y variada
sea nuestra lectura, tanto más poderosa será nuestra respuesta
y más sólidos nuestros argumentos.
Y para lograr esta fuerza fundamental de entendimiento y comunicación,
hace falta una sólida base cultural y para esto hacen falta básicamente
ESCUELAS, y para que éstas escuelas sean perfectos instrumentos
de enseñanza y aprendizaje, sus MAESTROS tienen que ser personas
de mentes amplias y sin prejuicios previos, que comprendan que
lo más importante es transmitir el mensaje utilizando todos los
medios necesarios, como diría MAQUIAVELO: “el fin justifica los
medios...”
Y recién después de asimilar estos preconceptos básicos estaremos
aptos para explotar las nuevas herramientas de comunicación de
los tiempos actuales: el INTERNET.
Lo fantástico del Internet es que permite la multiactividad y
la interactividad y uno puede participar activamente intercambiando
ideas, elaborando proyectos y alcanzando una VERDADERA comunicación
sin fronteras.
Y en el intercambio de este tipo de comunicación sin fronteras
está el mayor estimulo, porque uno deja de ser en “alguien pasivo”
para convertirse en un “participante activo”.
Luego en el Internet no existen los muros, y las barreras serán
simplemente las propias que cada uno determinarán de acuerdo a
su mayor o menor desarrollo.
Entonces cuanto más te desarrolles, más sobresaldrás, y cuanto
más sobresalgas, más sepultarás los MUROS DEL SILENCIO.
|
| Correos... |
|
Muchas gracias Adriana... por tu comprensión y por tu curiosidad
que nos hace tan bien... Comparto este mensaje con Lily, tal cual
tu lo solicitas en tu mail, y me parece que este dialogo es tan
rico que tal vez lo comparta con otras personas, con padres de
niños sordos que se enfrentan al mismo drama que mis propios padres
en su momento, y que todos los padres durante toda su vida, cuando
en relación a experiencias vivénciales y existenciales de sus
hijos se refiere. Debe ser que por ser un sordo postlocutivo,
es decir haber quedado sordo una edad determinada en la cual uno
ya tenía un lenguaje medianamente elaborado (como un niño de 6
años), mi experiencia suele ser distinta a la de aquellos que
han nacido sordos y que por lo tanto nunca han escuchado "el rumor
de una palabra". En mi caso, el sonido me ha sido en cierta forma,
"mutilado", y por eso me resulta muy complicado elaborar el duelo
de la pérdida... aunque como en todas las cosas de la vida, uno
termina acomodándose fatalmente a su nueva situación peculiar...
inevitablemente quedan huellas mentales que te condicionan para
siempre. Entonces uno pertenece en cierta forma a un determinado
grupo de personas "que lamentan su pérdida", en detrimento a otro
grupo de personas "que consideran a la sordera su natural hábitat"...
usualmente tenemos respuestas distintas; y tal vez desde la óptica
de los que pertenecen a mi grupo, tengamos inquietudes distintas
y posturas diametralmente opuestas... es difícil explicarte esto.
Por eso la sociedad sorda e hipoacusica es tan heterogénea y tan
complicada, y como una especie de microcosmos desprendido del
cosmos principal llamado SOCIEDAD, también tenemos idénticas particularidades
y necesidades, por las cuales peleamos por imponer y reclamar
nuestro espacio vital. Pero la sociedad circundante, al igual
que tu Adriana, de antes de profundizar y conocernos mejor, es
ignorante de nuestra esencia y de nuestras necesidades, y adolece
de prejuicios que fatalmente nos encasillan en un determinado
"motus operandi". Luego la lucha es doble, es interna en el sentido
de tratar de acomodarse al lugar al que uno debe pertenecer por
naturaleza (aunque pueda ser forzosa por causa del accidente o
enfermedad que provoco la pérdida auditiva), y /o , externa, que
es la lucha por imponer necesidades propias a las cuales la sociedad
circundante no termina por entender, en el sentido dramático,
imperioso de nuestra necesidad esencial. En esto podemos por ejemplo
incluir mi lucha (y la de todos los demás) por el Closed Caption,
la lucha por una tecnología que nos permita subtitular en forma
oculta u optativa, el dialogo de los programas comunes y abiertos,
que para Uds. los que oyen son una redundancia y por lo tanto
rutinarios. Hay que saborear la pérdida para valorar los pequeños
logros... es decir te diría que experimentes artificialmente lo
que significa vivir incomunicados en este silencio, por ejemplo
trata de mirar aunque sea un día ó apenas unas horas, una televisión
muda, sin volumen alguno, y dime como lo experimentarias. No caigas
en el facilismo de decir que la televisión no es una referencia
de la vida, lo cual podría ser cierto si lo tomamos fríamente
y sacado de contexto, pero esa misma dificultad de vivirla sin
sonido, multiplícala por miles y/o millones de factores que son
los que acontecen en las situaciones rutinarias de la vida, y
te darás cuenta de lo que es vivir en un mundo de silencio...
en definitiva, nuestro mundo. Una vez que hayas experimentado
"el natural pánico" de esta falencia, habrás alcanzado con certeza
el grado de comprensión de nuestro estilo de vida, y entender
la esencia de nuestros reclamos, los cuales por arte de magia
dejarían de ser inocuos, para convertirse en una "razón de tu
lucha", de la misma manera que en mis escritos trato de reflejar
"mi propia experiencia y la razón de mi lucha". ¿Leíste mi texto
"Los muros del silencio"? este es un reflejo de lo que pienso.
¿me explico?, ¿me captas Adriana? Ahora no se cual sería la opinión
de Lily al respecto, porque desconozco cual es su experiencia
vivencial, se que fue mi compañerita del primario en el IOM. Tal
vez su análisis sea distinto al mio... ¿quien sabe?
Ossie
|
|
Querido Ossie, estuve "hojeando tu página" me impactó muchísimo
el texto "Hay que ser sordo para comprender", derribaste un muro
de gritos para hacerme entrar en el de los silencios... con cuánta
fuerza, sentimiento y emoción expresas el silencio que te rodea
y sus consecuencias. Me he emocionado, dicen que no se quiere
lo que no se conoce, ha sido y es una experiencia muy buena, he
derribado ignorancias, y al fin he comprendido con una sonrisa
el heterogéneo mundo que nos rodea.
He despertado, debo darles las gracias, a vos y a Lily.
|
Qué
opinas tu? Click aquí para escribir |
| más correos |
|
|
|
www.sordos.com.uy
El portal uruguayo de los Sordos
|
|