Historia de Andrea Branda, Licenciada en Ciencias Biologicas, Investigadora
de la Unidad de Biotecnología del Instituto Nacional de Investigación
Agropecuaria (INIA).
Mi nombre es Andrea Branda,
soy sorda profunda, tengo 32 años y actualmente estoy ejerciendo
la profesión desde hace 7 años como investigadora de biología molecular
y genómica bovina en un laboratorio de biotecnología de una de las
instituciones más importantes de mi país Uruguay.
A poco de nacer alrededor de
los tres meses, perdí el sentido de la audición a consecuencia de
una infección que me provocó lesiones irrecuperables en los nervios,
y además uso dos audífonos que me ayudan a identificar algunos sonidos,
pero no logro codificar completamente los sonidos del habla. Ese
es mi caso de sordera profunda, es más bien un caso de sordera prelocutiva.
Antes de ingresar en una escuela de oyentes, he ido a una escuela
de sordos desde los dos años, en donde me divertía y aprendía muchísimo
hasta que me cometía unas cuantas travesuras interminables!!! Cuando
me fui de esta escuela (a los siete años), empece a extrañar terriblemente
mi mundo silencioso, mi mundo de sorda, a mis amigos, a toda esa
gente con quienes compartía todo mi ser y mi felicidad "sin saber
que yo era sorda".... Al transcurrir el tiempo, mis padres no comprendieron
mi angustia y mi introversión, ya que de niña era extrovertida y
muy vivaz... Aunque me hicieron ver que yo era sorda y diferente
a los demás. Pero, por suerte, nunca me transmitieron el miedo,
la lástima y la inseguridad, aquellos condicionantes (o atributos?)
de sentimientos humanos que transmiten los padres oyentes a hijos
sordos.... Sin embargo, en sexto año, fui abanderada por mis excelentes
notas y me entregaron una medalla de reconocimiento al mérito.
Podría decir que me habia "divorciado" por completo de los sordos
ya que no tuve más contacto con esa gente.... Me formé, me crié
y me adapté "a la fuerza" al mundo oyente, como efecto del cambio,
"yo tenía que sobrevivir" en este mundo, que sinceramente me resultó
confuso, agresivo hasta agotador.... Me ha costado mucho conseguir
amigos nuevos y adaptarme a la vida como "oyente por defecto", pero
lo superé gracias al amor y el apoyo incondicional de mis padres
y de muchas personas sensibles, como maestras, profesores y compañeros,
que fueron y siguen siendo "los lazarillos de mi vida"....
Gracias a Dios nunca me ha faltado
el amor y el apoyo, fundamentalmente de mi familia y mis compañeros-amigos
sensibles, atributos muy esenciales e imprescindibles para el desarrollo
socio-psico-afectivo de cualquier niño sordo. Siendo adolescente,
fui nadadora de la Federación Nacional de Educación Física representando
al Club Biguá. En ese momento, apareció un obstáculo en mi vida,
mi primera frustración llegó cuando la normativa imperante, en ese
entonces, en la Comisión Nacional de Educación Física, que era presidida
por el Dr. Julio Maglione y había sido examinada por el Dr. Ekroth,
me impidió competir internacionalmente por mi sordera. Me dediqué
a estudiar para olvidarme, o sea más bien superar esa frustración.
Después de egresar del liceo Juan Zorrilla de San Martín (Hnos.
Maristas), me inscribí en la Facultad de Ciencias para cursar la
carrera de Bioquímica. En una de las primeras materias sufrí una
segunda frustración, ya que un docente de Microbiología de la Facultad
de Química (Dra. Matilde Soubes) planteó que no podía evaluar mi
participación en un taller, dados mis problemas de comunicación.
Renuncié a la carrera de Bioquímica y comencé la licenciatura en
Biología. Más tarde, me especialicé en Genética y Biología Molecular.
Logré superar estos obstáculos, gracias al apoyo de mi familia,
usando toda mi destreza y méritos. He pasado por muchos obstáculos....
Pero creo que con todo esto me forjaron aún más mis valores de condición
como persona sorda, usando la actitud positiva, la determinación,
la firmeza, la perseverancia y la inteligencia emocional para manejarme
en ese mundo que es tan cruel para los sordos. Y a la vez, creo
que es importante que pueda transmitir mi experiencia en el asunto
de los sordos, poder colaborar, ayudar tanto a la comunidad de sordos
como otras en general, pese a no contar, de momento, con los apoyos
pertinentes.
A pesar de ser sorda, he aprendido a hablar, a leer los labios y
a escribir, a partir de los dos años de edad con dos maestras particulares
(una foniatra y una ortofonista), y con eso a desenvolverme en el
mundo de los oyentes con toda naturalidad, pero tampoco no voy a
negar que tengo ciertas dificultades como para expresarme perfectamente
100% oralmente... Es que ahora, he descubierto el lenguaje gestual
y me interesa poder aprenderlo para comunicarme e integrarme con
otros sordos y también poder contar con la presencia de un intérprete
en la televisón, conferencias, reuniones, audiencias, juicios, etc.
en donde no se debe perder ciertos detalles importantes de la comunicación
cuando participan los oyentes también.
La lengua de señas motivó un replanteo general. Se preguntan hasta
dónde ayuda al sordo para comunicarse e integrarse en la sociedad.
Aunque esa lengua discrimine al sordo, pero es una opción de comunicación
y es de importancia para ellos y para nosotros, dentro de su y nuestra
comunidad, teniendo en consideración los aspectos de la realidad
del niño sordo desde diversas perspectivas como la médica y la antropológica.
Ya sabemos que la labio-lectura consiste en leer en la boca del
que habla. La practicamos todos, lo que sucede es que lo hacemos
inconscientemente.
Para el niño sordo, la labio-lectura es una importante vía de adquisición
de conocimientos. La labio-lectura, desgraciadamente, no puede ofrecer
una sustitución total y completa del lenguaje hablado, pero hay
que señalar el hecho importantísimo que la labio-lectura, está ligada
al conocimiento previo del lenguaje.
El lenguaje nació y se desarrolló para ser hablado, y por tanto,
para ser comprendido por vía auditiva. Por esta causa existen muchos
fonemas cuya articulación está oculta a la vista y otros, aunque
visitables, pueden confundirse fácilmente, como por ejemplo los
fonemas labiales, /p/, /b/, /m/. La labio-lectura es más difícil
para los sordos que para aquellos sujetos que se ensordecedieron
habiendo adquirido ya la palabra, y el concepto del lenguaje. La
lectura labial se fundamenta en la suplencia mental que todo el
mundo posee. Lo mismo sucede con la escritura. La comprensión de
la labiolectura es mayor si se sabe de qué tema se habla. Una buena
inteligencia y un buen caudal de léxico son factores muy favorables
para un buen éxito en la labiolectura.
Se debe evitar, al repetir, el machacar y el fatigar al sordo, pues
esto les desmoraliza por saturación psíquica. Conseguir pequeños
progresos motiva enormemente al sordo para aumentar su atención
y estimular su interés. Ferreri dice: "La labiolectura no se enseña,
sólo se ejercita". Ello significa que para tener éxito se debe hacer
mucha práctica de lectura labial. El labiolector debe adivinar más
que ver. Es una especie de sorprender el pensamiento del que habla,
en su boca y en su cara. Al sujeto sordo le es muy difícil entender
palabra por palabra exactamente. Hay que enseñarle a comprender
el significado global de la conversación y a desarrollar su intuición.
No hay dos bocas que sean iguales y no hay dos pesonas cuyos modos
de hablar sean idénticos.
El dibujo y la escritura nos puede ayudar mucho como introducción
a la labiolectura y, además, al niño le gustan estos juegos. Por
ejemplo: en la pizarra se dibuja un hombre andando, de pie y sentado,
debajo de cada uno de ellos se escribe la acción respectiva. Por
todo eso, lo más importante es lograr la comunicación. En ese punto
cabría analizar la posibilidad de incluir este capítulo dentro de
la reforma educativa, la opción bilingüe, sin descartar las otras
diversas opciones, apuntando a reforzar ciertos aspectos para la
formación completa del sordo ("educación y comunicación total")
a partir de los primeros años de su vida.
Sin tampoco olvidar las necesidades de programas para la formación
pedagógica, al igual que los servicios de apoyo en distintas áreas,
con tiempo de dedicación completa y transitoria, de acuerdo a sus
necesidades personales, para el logro de los objetivos educativos
generales.
Lamentablemente, no veo que en Uruguay (y se divulguen apropiadamente)
programas especiales y especalizados para personas sordas. Aunque
me enteré que en el Liceo N°32, Guayabo de Montevideo se realizó
un proyecto de educación de programa de experiencia integradora
bilingüe de alumnos sordos, el cual fue premiado por la Organización
de Estados Iberoamericanos (OEI). Gracias a ese proyecto, se han
integrado los alumnos sordos y oyentes, con la enseñanza a través
de un docente especializado y un intrérprete de lengua de señas.
Pero en realidad, lo que más me preocupa es la formación y capacitación
de maestros especializados, que se está disolviendo paulatinamente
de a poco, por motivos que aún desconozco.....
Lo que lleva, una vez más, a que muy pocas personas sordas recurran
a profesionales particulares para mejorar sus condiciones.
Como verán y sabrán, este es otro ejemplo de discriminación encubierta
que lleva a que un pequenísimo número pueda costearse tal formación.
Pero aquí no se agota el ejemplo, al contrario se enciende la luz
roja al advertir que para un sordo, las sesiones de foniatría requieren,
como mínimo de cinco años, sí 5 años, aunque "no hables bien" del
todo!! Y para aquellos sordos que realmente pueden costeárselo,
toda la vida!!
¿Quién los financia? ¿quién nos financia?
Nuevamente la persona sorda depende de su entorno familiar, de su
circunstancia. Hay quienes pero muy pocos pueden financiarse por
sí mismos y/o con el apoyo de sus familiares. Pero, ¿de qué les
depara la suerte para aquellos que no tienen familia?
No quiero ni pensarlo.... Tenemos aquí un potencial elemento, no
ya de discriminación sino de posible abuso de la persona discapacitada,
en todas las formas que la condición humana pueda llegar a expresarse.
No prentendo buscar culpables.
Considero que es una realidad problemática tanto para el Estado
como para la sociedad. Por ejemplo, los medios de comunicación audiovisuales
debieran implementar un sistema de comunicación mediante leyendas
(closed caption, subtitulado opcional) en programas de interés cultural,
ya que considero en este aspecto, los sordos, nos sentimos discriminados
y limitados ante el acceso de "información gratuita". Advierto que
los medios de comunicación no son los culpables de esta discriminación,
más bien es un tema que la sociedad se debe a sí misma. Hablo de
su discusión franca junto con el arribo a acciones concretas en
la materia.
Todo con vistas a facilitar el desarrollo de la persona sorda en
la vida, tanto para su integración como para su formación como sujeto
de derecho en la sociedad.
He demostrado largamente y desde mi ingreso como uno de los investigadores
más prestigiosos del Uruguay por méritos, una gran vocación académica
y contracción al trabajo, a la vez una notable afán de superación
ante las dificultades. Gracias a Dios, ya que cuento con una elevada
capacidad intelectual y madurez personal, así como una sensibilidad
e inteligencia emocional digna de destacar. Estos atributos me han
permitido integrarme muy exitosamente a diferentes equipos de trabajo
y ser muy apreciada por mis colegas y jerarcas por mi entrega e
inteligencia.
No pretendo que me imiten con mi ejemplo, pero vale destacar que
todos nosotros, los sordos, tenemos ciertos atributos y necesidades
muy diferentes a los oyentes y también a los otros sordos, la diferencia
nos ha marcado muchísimo dentro de la sociedad oyente y de la comunidad
sorda, lamentablemente la educación nunca me ha sido "suficiente"
dadas por mis condiciones (más bien actué como una "autodictada",
gracias a los libros y a los apuntes de mis compañeros de clase),
por mis necesidades que me marcaron evidentemente la diferencia
de los demás, aunque haya ido a una escuela de oyentes por decisión
y buena voluntad de mis padres.
Mi confesión como persona sorda,
mi identidad de sorda está "distorsionada", digamos que soy 90%
oyente y 10% sorda... O digamos que me convertí y me disfracé como
una "oyente por defecto", o más bien una "oyente falsa".... Aquello
tiene un precio muy caro, porque la verdad a esta altura de mi vida,
me está costando horrores establecer relaciones de amistad, afectivas,
de pareja con oyentes y aun más con los sordos mismos, porque siempre
termino con el mismo problema con tal fulano: "me hace sentir insegura
y no me entiende".... Lamentablemente, ésa es una realidad muy triste.
¿Ud. sabe por qué? Pero sin animos de ofender a nadie, en particular
a los educadores oralistas y otros, esto se debe a que yo recibí
una educación muy exigente de chica, y a la vez "oprimida en contra
de mi ser", por la cual me formé en una persona que está siempre
"luchando al límite" y "entro en competencia" con la otra persona,
con quien es mi amigo, es pareja, si es una relación para compartir
la vida... Mis padres sienten que se equivocaron en esto conmigo,
porque les parece algo obsesivo y enfermizo, y sin lugar a dudas,
esto va en contra de la naturaleza de la persona sorda que en realidad
es un ser humano con sentimientos, condiciones y defectos, como
todos los demás....
Gracias a Dios que he podido
"descubir", he crecido y he madurado como persona sorda de buena
fortuna cuando recibí una propuesta del Presidente del Senado para
participar como asesora de un proyecto para el reconocimiento oficial
del lenguaje de señas para personas sordas, entonces en ese momento
he descubierto el lenguaje de señas a los 28 años... Me permití
desarrollar y explorar mi propio mundo "investigando y consultando"
a todos los contactos vinculados al mundo de los sordos (sordos,
educadores, linguistas, psicólogos, etc.), de EEUU, Argentina, Brasil,
Colombia, Chile, España, Costa Rica, Perú, República Checa, etc...
por internet, por e-mail y hasta que he conocido personalmente a
unos cuantos sordos de mi país y del mundo. Gracias a todos los
portales dedicados para sordos, etc.!!! Todo esto fue muy importante
para mí, no sólo el contacto con otros sordos sino también para
mi identidad como persona sorda.
No importa como hables, lo que más vale es que tus manos pueden
hacer más.
Porque yo como sorda "oralizada", me encuentro en "desventaja",
o bien en condiciones de inferioridad, para hablar en público, dar
clases, conferencias, hablar en la televisión, asistir juicios y
audiencias, etc... Tengo asumida mi condición de sorda que necesito
de las manos del otro. ¿Por qué no de un intérprete? Pero cómo hago
para que un intérprete me traduzca oralmente si no tengo la capacidad
suficiente y madura como para usar el lenguaje gestual.... Por esto
me parece importante que los sordos sepan o aprendan el lenguaje
de señas que funciona como un complemento para la "comunicación
total" del sordo.
Al estar en las conferencias y congresos, por cuestiones laborales,
lamentablemente, el oralismo (leer los labios de los otros) me resulta
muy agotador y debo admitir que tengo la necesidad de contar con
la intervención de un intérprete y de videos con subtitulado simultáneo....
Según los informes técnicos sobre los resultados de muchos años
de reflexión sobre el lenguaje y la sordera, en fin, se ha alegado
que el oralismo no es la solución como única opción educativa, ya
que se obtiene la "información fragmentada", o sea se pierde la
información, porque la mayoría de las personas sordas no la puede
procesar en forma completa y entendible.
La necesidad de contar con personas
tipo intérpretes se hace más fuerte, porque ofrece posibilidades
tanto a los oralistas como a los que no lo son.
Negar al sordo el derecho de expresarse con el lenguaje gestual
es no aceptar que sea sordo
Mis grandes felicitaciones para
los sordos gestuales que sí tienen una forma para comunicarse a
través de un intérprete con el mundo oyente.
Por todo lo expuesto anteriormente, me permití adquirir y desarrollar
más el conocimiento y la información sobre la temática socio-educativa
de los sordos, gracias a los contactos de la Universidad Gallaudet
y otros más, que los fui conociendo a lo largo de mi camino, tanto
por e-mail e Internet como por asuntos personales y profesionales,
con el propósito "accidental" de que mi institución (de donde trabajo)
me había encomendado buscar una Universidad de EEUU para mi postgrado.
Todo esto me llevó con la curiosidad de conocer y saber más sobre
esta Universidad tan maravillosa y el mundo de los sordos, que todo
esto fue un "descubrimiento valioso" por Internet, al menos para
mí como sorda "oralizada" preocupada por mi condición ya que quería
y necesitaba avanzar, ampliar mis conocimientos de la profesión
de biología y genética molecular.
Los investigadores y educadores
de la Universidad Gallaudet me habían transmitido "que a cada sordo
había que darle todas las oportunidades posibles en la vida: la
lengua de señas, la lengua oral, la lecto-escritura, el método auditivo,
el implante coclear, y todo aquello que pudiera surgir más adelante
porque seguramente en el futuro el sordo elegiría lo que mejor le
pareciera para manejarse en el mundo. Y lo más importante, era que
había que trabajar con seriedad y profesionalismo". Por eso yo creo
que es muy importante que todos nosotros, los sordos, tenemos que
basarnos en todas las opciones educativas posibles, dadas por la
gran diversidad de los casos existentes de la sordera, más allá
de la consideración médica como caso patológico de la audición,
sin dejarnos doblegar que también nosotros poseemos y tenemos el
derecho de comunicarnos por la lengua de señas, como valor de identificación
cultural.
También cabe resaltar de algo
importante, dada mi experiencia, que un sordo prelocutivo tiene
que tener el conocimiento y buen dominio del manejo de la lengua
de señas como principal base educativa y lengua natural, porque
hace poco me ofrecieron una beca de postgrado para estudiar en la
Universidad de Florida, EEUU, que al final la tuve que "rechazar"
y cambiar por Brasil, aunque me ofrecieran todas las posibilidades
de contar con intérpretes, una persona que te saque los apuntes
escritos, etc. Tengo asumida mi condición como persona sorda, que
tengo una limitación comunicativa, a pesar de que tenga buen dominio
oral, pero no con el inglés. Todo sería demasiado esfuerzo y doble
trabajo para mí tener que asimilarlo todo, debido a mi nivel de
sordera y a la compleja situación de contacto entre ambas lenguas
tan diferentes, para traducir del español al inglés, y viceversa.
Y ahora sí que, a esta altura
de mi vida, me frustra la idea de no haber aprendido la lengua de
señas uruguaya desde chica, que esto sería lo más conveniente y
más fácil para mí. Por eso creo que habría que considerar las lenguas
de señas como valor educativo y cultural, porque con ellas te llevarían
a aprender otras lenguas más rápido y fácil, tanto en señas como
oralmente (por lo menos en la parte escrita). Con mi condición de
persona sorda "oralizada", estoy estudiando el portugués, ya que
es más bien parecida y es de origen latino con el español, por mi
objetivo para usarla como medio de comunicación por escrito en un
futuro próximo para mi postgrado a realizarse en Brasil. Y lo vuelvo
a repitir una vez más, lo más importante para un sordo es lograr
la comunicación. Sin descartar las otras diversas opciones, apuntando
a reforzar ciertos aspectos para la formación completa del sordo
a partir de los primeros años de su vida. Sin tampoco olvidar las
necesidades de programas para la formación pedagógica, al igual
que servicios de apoyo en las diversas áreas socio-educativas para
el logro de los objetivos para manejarse en la vida como individuo.
Por todo eso, estoy de acuerdo
que exista un abanico de alternativas para elegir lo más conveniente.
Todo con vistas de facilitar el desarrollo de la persona sorda en
la vida, tanto para su integración como para su formación como sujeto
de derecho en la sociedad, tanto oyente como sorda.
Por esto, aquí quiero rescatar
desde una perspectiva lógica y práctica, con aportes susceptibles
de ser incorporados en los procesos de "socialización e integración"
de las personas sordas vinculados a valores en los que se sustentan
los derechos humanos: la libertad, la tolerancia, la participación,
la cooperación...
Para mí, las diferencias no
existen cuando hay oportunidades.
El pleno acceso y en igualdad
de oportunidades a la disponibilidad tecnológica en la sociedad
en general es una condición previa importante para la igualdad de
oportunidades en todas las facetas de la vida.
Todo esto es lo que aspiro para
mi país, que hay mucho para hacer, es un gran proceso adaptativo
y de desafío personal de cada uno a enfrentar y a manejar. Dejar
de lado las diferencias que nos hacen daño y nos confunden. La actitud
a tomar para seguir adelante, debe ser en lo posible positiva y
realista, con la condición firme de que somos sordos como "sujeto
de derecho" en la sociedad, que cada uno pueda asumir su condición
y reflexionar ante su realidad en la vida.
Por todo esto me parece oportuno
resaltar la importancia hacer ver que es muy difícil para un oyente,
quien sea un padre, una madre, un maestro, un amigo, un novio, etc.
se ponga en la piel de una persona sorda y comprenda cuáles son
sus necesidades más esenciales que forman parte de su ser y su mundo....
Yo creo que no sería un "acto
humano" o más bien, por una cuestión de sensibilidad e identidad,
al "imponerle algo" a un sordo, por ejemplo mis padres, mis maestras,
mi médico personal y mis amigos me alentaban tanto como para hacerme
un implante coclear. En fin, decidí no hacérmelo jamás en mi vida!!!
porque con mi condicion de persona sorda (y persona madura) me siento
tan feliz y a la vez es una gran ventaja para mi vida profesional,
por ejemplo el no tener que "hablar en público" en conferencias,
es algo que demanda mucho en mi profesión y pienso que es una gran
virtud y, sin duda, es un gran regalo de Dios. Y además, un sordo
nunca va a oir como un oyente por mas de dispositivos electronicos
que se disponga.... Puesto que un sordo va a ser sordo siempre.
Y vale admitir la realidad que no se puede compararlo con un marcapasos,
unos lentes, porque es bien diferente y es mas bien una operación
muy delicada y costosa que afecta al cerebro. Es como un experimento
sin tener respuestas concretas. Por favor, no....
La educación asistida y tecnificada,
y la presencia de un intérprete (o más bien un intermediario oral
o gestual) son más que imprescindibles para un sordo tanto oralista
o gestual. Aunque Usted no lo acepte o no le guste tales opciones
educativas para sordos, yo como persona sorda oralista "de mayusculas",
puedo decir que necesito de un intérprete, porque vivo y aun sigo
luchando en un mundo en donde hay muchas diferencias, discriminación
hasta dificultades no sólo a nivel personal, sino que tambien existen
muchas trabas o condicionantes sociales como para manejar su propia
independencia o autonomía como persona "normal", sin tener que depender
o contar con otras personas o por más que se disponga de algún dispositivo
electrónico...
A esta altura de mi vida, he
descubierto, he crecido y he aprendido hasta que he sacado un montón
de conclusiones acerca de mi sordera. Lamentablemente muchas veces
me siento discriminada tanto por oyentes y también por sordos, porque
puedo ver que he avanzado muy lejos, porque me siento "diferente"
y más me aliviaría saber que hayan otros como yo como para sentirme
"normal".
No tengo ninguna duda que la
formación que pueda adquirir un niño sordo va a depender fundamentalmente
del amor y la aceptación de su familia y sus amigos como base de
apoyo y también de su experiencia y madurez por si mismo para su
logro personal y en la vida.
Andrea Branda
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Andrea Branda es una activa colaboradora del
Portal de los Sordos uruguayo: muchas gracias!!!! Aportes realizados al portal por Andrea