ENRIQUE
RAMIREZ
Presidente de ASCUY (Asociación de Sordociegos del Uruguay).
Mi nombre es Enrique Ramírez.
Soy una persona sordociega, padezco una enfermedad llamada síndrome
de Usher.
A los 24 años sufrí de una
infección en el oído derecho a raíz del agua de la playa. Debido
a la supuración continua provocada por la infección, me sometí a
una intervención quirúrgica. Pero después de la operación no he
recuperado la audición normal, solamente quedó un pequeño residuo
que me permitía escuchar los sonidos graves.
Tuve una vida normal hasta los
35 años, edad en que me enteré de mi enfermedad. Durante un paseo,
yendo de cacería, al enfocar por la mira para disparar me doy cuenta
de que no veía bien, veía turbio. Cambié de mano y tampoco veía
bien. Me restregué los ojos pensando que era algo del momento pero
todo continuaba igual. Realmente me asusté. Al otro día, como la
situación seguía igual, fui al oftalmólogo, donde me diagnosticaron
y confirmaron la enfermedad.
Continué trabajando normalmente,
como guarda en CUTCSA, donde nunca tuve problemas con los números
de los boletos y el dinero que recaudaba. El oído izquierdo, que
estaba intacto, luego, paralelamente con la pérdida de la vista,
también comencé a perder la audición.
No obstante mis problemas, igualmente seguí adelante, trabajando
normalmente hasta que me jubilé.
En 1994 me rehabilité en el
Instituto CACHON, donde aprendí el lenguaje Braille, destreza manual,
orientación y movilidad, y tareas básicas de la vida cotidiana.
Y seguí trabajando hasta el 31 de marzo de 1998, fecha en que me
retiré de CUTCSA.
En 1997 comenzó un agrupamiento de personas sordociegas, profesores
y docentes, hasta que el 27 de diciembre de 1999 se formalizó ASCUY
(Asociación de SordoCiegos del Uruguay), se establecieron
los estatutos y se integraron las comisiones.
Actualmente formo parte de la comisión directiva de ASCUY, ocupando
el cargo de presidente, donde estamos trabajando arduamente día
a día para mejorar la calidad de vida del sordociego.
Si conoce a alguna persona sordociega, acérquela a nosotros. Contamos
con las personas adecuadas para ayudar al sordociego y su familia.