
Nuestros antepasados se comunicaban primero
con las manos
Nuestros antepasados se comunicaban primero con
las manos El sorprendente trabajo de Atapuerca cobra un valor
especial junto a estudios ya conocidos en este campo. Un especialista
mundial en el trabajo con chimpancés, el psicólogo Roger Fouts,
ha demostrado que éstos utilizan símbolos abstractos y metáforas,
comprenden una gramática simple y pueden usar sintaxis, es decir;
combinar signos de forma que se transmita un significado y formar
combinaciones de gestos para inventarse palabras.
En los años 70, el antropólogo Gordon Hewes propuso
que los primeros homínidos se comunicaban con las manos y desarrollaron
movimientos manuales precisos, tanto para el lenguaje gestual
como para fabricar herramientas. El habla habría evolucionado
más adelante, a partir de la capacidad para la sintaxis, que permite
secuencias de configuraciones complejas en la confección de herramientas,
en la gesticulación y en la formación de palabras. Si el lenguaje
procede de los signos y éstas evolucionaron junto a la confección
de herramientas (origen de la tecnología), cabría suponer que
la tecnología es esencial en la naturaleza humana, e inseparable
de la evolución del lenguaje y la consciencia. La gran pregunta
entonces es, ¿cómo consiguieron nuestros antepasados homínidos
franquear el abismo entre gestos con las manos y palabras con
la boca, cómo pudo el habla evolucionar físicamente desde los
gestos? La neuróloga Doreen Kimura tal vez resolvió el enigma
al descubrir que el habla y los movimientos manuales parecen estar
controlados por la misma región motriz del cerebro. Roger Fouts
dio otro paso al advertir que el lenguaje por signos utiliza gestos
de las manos, y el lenguaje hablado usa gestos con la lengua.
Según Fouts "la lengua ejecuta movimientos precisos y se detiene
en lugares precisos de la boca para emitir determinados sonidos,
en tanto las manos y los dedos se detienen en lugares específicos
del cuerpo para producir signos".
Para Fouts, nuestros antepasados homínidos debieron
comunicarse con gestos de las manos, como sus primos simios. Una
vez comenzaron a caminar erguidos, sus manos quedaron libres para
desarrollar gestos más complejos y perfeccionados. Más tarde,
su gramática gestual se hizo compleja, y los gestos evolucionaron
hacia una mayor precisión. Finalmente, los movimientos precisos
de las manos darían lugar a movimientos precisos de la lengua
y de este modo, la evolución de los gestos daría dos grandes frutos:
la capacidad de fabricar mejores herramientas y la de emitir sonidos
vocales más complejos. Fouts especula que los humanos comenzaron
a hablar hace unos doscientos mil años, con la evolución de lo
que se conoce como 'formas arcaicas' de 'Homo Sapiens', probablemente
los primitivos humanos poseían ya los mecanismos neurales que
los capacitarían para articular palabras. Los científicos de Atapuerca
han adelantado y fijado esa fecha en ciento cincuenta mil años.
Fuente minoria.net