ESTRATEGIAS
PARA LA DETECCIÓN PRECOZ DE LA Sordoceguera
Por: Carolina Benjumea. Voluntaria
Sense Internacional (Latinoamérica)
"La audición y la visión son medios
de comunicación con otras personas, por lo tanto
sí existen así sean pequeños, impedimentos en
ambos sentidos, se derivan graves consecuencias
para el conocimiento que adquiere la persona,
especialmente para su aprendizaje" (Dr. Jan Van
Dijk, 1997) ; de allí la importancia de la detección
precoz de la Sordoceguera, permitiendo al niño,
joven o adulto la posibilidad de conexión e interacción
con el entorno.
La detección precoz se define como:
"la identificación de una deficiencia física,
psíquica o sensorial o la constatación de la sintomatología
que la hace presumible en el momento más próximo
a aquel en que la deficiencia se manifiesta. El
objetivo es la adopción de cuantas medidas preventivas
o terapéuticas sean precisas en orden a detener,
en lo posible, el proceso patológico, prevenir
las consecuencias que, a menudo, se derivan de
una falta de atención especializada e iniciar
la prestación de los tratamientos requeridos desde
la fase más temprana de la patología" .
De acuerdo con esto, se plantean diferentes
estrategias que permiten determinar la existencia
de la Sordoceguera en un estadio inicial para
de esta forma actuar fortaleciendo en la persona
su sistema de comunicación, orientación y movilidad,
acceso a la información, entre otros.
En el caso de las personas que presentan
Sordoceguera congénita, las estrategias de detección
precoz están encaminadas hacia el control pre
- natal, la realización de pruebas clínicas como
la amniocentesis, con el objetivo de determinar
la existencia de una infección que se encuentre
afectando al bebé, o para la aplicación de exámenes
genéticos con el fin de establecer la presencia
de algún tipo de síndrome, como por ejemplo el
síndrome de Usher, o para la medición del PCR
(Proteína C - Reactiva) con el cual se controla
sí el bebe tiene la cantidad de líquido suficiente.
Al momento del nacimiento, es importante
realizar tamizajes a nivel visual y auditivo.
La hipoacusia congénita aparece en la mayoría
de los casos en el primer año de vida, sin embargo,
es preciso monitorear a nivel subjetivo, el desempeño
auditivo de los niños, para así realizar un estudio
objetivo en caso de encontrar sospechas. Existen
variedad de posibilidades para hacerlo, empleando
materiales como instrumentos musicales o tan sólo
evaluando la respuesta del niño ante un aplauso
o un ruido fuerte. Igualmente hay otras posibilidades
de evaluar el desempeño auditivo de un bebé, tal
es el caso de las Otoemisiones Acústicas y los
Potenciales Evocados Auditivos de Tallo Cerebral
(BERA) que constituyen posibilidades objetivas
de detección precoz de la sordera.
La disminución de la agudeza o el
campo visual en el bebé, puede ser determinada
a nivel subjetivo con la presentación de estímulos
visuales, preferiblemente en colores blanco y
negro, de frente al niño buscando captar su atención,
y posteriormente movilizarlo de forma horizontal
y vertical evaluando el seguimiento visual que
él realice del objeto. En caso de que se presenten
respuesta inconsistentes es importante realizarle
una evaluación objetiva.
Otro aspecto importante a tener en
cuenta son los antecedentes familiares, dado que
éstos representan un factor de riesgo para la
aparición de la Sordoceguera. Una persona que
nace sorda (o con una deficiencia auditiva) debe
ser monitoreada a nivel visual, realizando tamizajes
periódicos o evaluaciones formales, atendiendo
con suma urgencia en caso de evidenciarse anomalías
durante éste proceso, aún más sí en su familia
existen antecedentes importantes de problemas
visuales. Igualmente, una persona que nace con
algún tipo de deficiencia visual, debe ser evaluado
a nivel auditivo, y controlado frente a los antecedentes
que en su familia existan frente a problemas de
éste tipo.
Los antecedentes familiares, también
deben tenerse en cuenta en personas que nacen
sin ninguna limitación dado que representan factores
de riesgo para la aparición posterior de la Sordoceguera;
para lo cual es igualmente importante la aplicación
de una evaluación genética que descarte la existencia
de algún síndrome.
En el caso del tipo de Sordoceguera,
en el cual se adquiere simultáneamente la limitación
visual y la auditiva, se recomienda la evaluación
de estos sentidos en el evento de un trauma y
el control periódico de los mismos de acuerdo
con los resultados obtenidos.
Otro aspecto que constituye gran relevancia
para la detección precoz de la Sordoceguera es
la edad. A partir de la cuarta década de la vida
empiezan a manifestarse deterioros a nivel sensorial,
denominados presbiacusia, en el caso de la audición,
y presbicia en el caso de la visión. La detección
de alguna de estas dos patologías constituye una
señal de alerta para el monitoreo del sentido
que aún no se ha visto afectado. Es de notar que
la detección precoz de la Sordoceguera constituye
un ámbito poco explorado, sin embargo representa
una estrategia importante para la prevención y
atención temprana de las implicaciones de una
limitación sensorial como esta.
Tomado de: Centro
de recursos sobre Sordoceguera. www.sordoceguera.org
Tomado de: http://www.seg-social.es/imserso/otros/docs/i0_glosd.html