OTITIS MEDIA AGUDA
Dr. Carlos Jiménez Herrera. Jefe de Consulta Externa,
a.i. Hospital Nacional de Niños

Es un proceso infeccioso causado por inflamación del oído medio
y cuyos síntomas incluyen: dolor de oído, sordera, fiebre y malestar
general. Normalmente es un proceso con una duración de 2 semanas
o menos.
Esta es una de las causas más frecuentes de infección de vías
respiratorias y se calcula que a los siete años, un gran número
de niños ha tenido por lo menos un episodio de infección en los
oídos. De los niños, el grupo de edad más afectado es el que se
encuentra entre los 6 y los 15 meses. Los gérmenes causantes más
frecuentes en Costa Rica son: rinovirus, adenovirus, Streptococcus
pneumoniae, Hoemophilus influenzae y Staphilococcus.
Esta infección usualmente es ocasionada por problemas de obstrucción
de la Trompa de Eustaquio, que es un conducto ubicado entre el
oído medio y la garganta (rinofaringe). Esto provoca que el oído
medio se llene de líquido y finalmente se contamina, produciendo
el dolor y en casos extremos, la perforación timpánica.
Dentro de los factores de riesgo se encuentran: alergias, bajas
defensas, suspensión de la alimentación con seno materno, vivir
a la par de un fumador, posición prono al dormir y otro de los
factores predisponentes más importante son los niños que están
en guarderías.
El paciente generalmente se encuentra con los síntomas mencionados
en el primer párrafo. Los signos más notorios que encuentra el
médico son: enrojecimiento de la membrana timpánica, la cual a
su vez puede encontrarse opaca, abombada o hasta encontrarse con
la salida de material purulento por medio de una perforación timpánica.
Para el tratamiento de esta patología generalmente se usan antibióticos,
sin embargo los últimos estudios han demostrado que solo 1 de
cada 7 pacientes mejoran con los mismos. Lo cierto del caso es
que la mayoría de los casos son producidos por virus (60%) y el
resto por bacterias (40%). Las bacterias que más frecuentemente
se relacionan con esta infección son el Streptococcus pnemoniae
y el Hoemophilus influenzae. Por ello los antibióticos que se
utilizan para tratar ésta, deben ser efectivos contra estos agentes.
Combatir este tipo de infecciones es importante, ya que pueden
dejar como secuelas: Sordera, secreción crónica, mastoiditis (infección
del hueso que se encuentra detrás del pabellón auricular), infección
intracraneana y perforación timpánica.
En casos que se complican y mantienen síntomas por más de tres
días, están indicados la colocación de tubos timpánicos.
Existen algunos niños que presentan cuadros a repetición de infección
de oídos, sobretodo, menores de 5 años. Se habla de estos en pacientes
menores de 5 años que sufren más de 3 episodios en un período
de 6 meses o 4 o más episodios en un año. Finalmente la infección
crónica se define como aquel paciente que pasa con síntomas de
perforación timpánica por más de 6 meses. En estos dos últimos
casos, los agentes causales son diferentes de los mencionados
anteriormente y se recomienda que en estos casos los pacientes
sean valorados por especialistas en Otorrinolaringología e Infectología.
Factores favorecedores de la infección del Oído Medio