La educación de niños y jóvenes Sordociegos
es un reto. Tanto profesores como
familiares se benefician al conocer
las necesidades únicas de los alumnos
sordociegos, de manera que les pueden
ayudar en la participación de eventos
de la vida y a disfrutar plenamente
de su vida en comunidad. El incluir
a la persona sordociega en su comunidad
a través de la habilidad de interactuar
con diferentes medios y personas,
así como la habilidad de escoger los
ambientes y personas con las que quiera
interactuar, son factores absolutamente
importantes en la educación de las
personas sordociegas. Por esto un
currículo para alumnos sordociegos
debe considerar la independencia como
el área principal de la intervención.
Desde una edad temprana a los niños
se les debe brindar oportunidades
en las que ellos puedan contribuir
con sus familias y sus comunidades.
Interacciones tempranas entre el niño
y su familia, las familias y la comunidad
intensifican el conocimiento del niño
hacia otras personas y el medio, y
proveen al niño sordociego con un
sentido de lo que puede hacer y de
quien va a depender, lo cual crea
la base para desarrollar la autoestima
y la confianza. Estos son elementos
básicos en el desarrollo de habilidades
de independencia futura.
Los profesores deben mantener la independencia
como un resultado de la educación
y por esto proveer oportunidades para
incrementarla. Desde una edad muy
temprana esto se debe transferir en
la práctica, permitiendo al niño ser
activo, iniciar la comunicación y
escoger que prefiere hacer, con quien
prefiere estar, como quiere que se
hagan las cosas, además estas experiencias
deben contribuir al desarrollo de
las habilidades del pensamiento del
niño.
No es solo la habilidad de actuar propiamente
lo que debe dirigir la atención de
los profesores y los padres. Los niños
sordociegos también deben ser apoyados
en el desarrollo de su pensamiento,
el cómo y que piensan del mundo.
A pesar de todo, la educación no siempre
asegura la iniciativa y las oportunidades
de escogencias, como elementos primarios
en el desarrollo de los programas.
Para que la educación tenga éxito
los profesores deben ver a sus estudiantes
como alguien que puede participar
en la construcción de sus conocimientos
y de esta manera tiene un rol en su
propio desarrollo.
El ayudar al alumno sordociego a conseguir
sus metas requiere que los profesionales
y las familias tengan conocimientos
y habilidades para entablarse como
facilitadotes del acto del aprendizaje,
a través de proveer diversidad de
experiencias llenas de oportunidades
comunicativas.
El manual de Ximena Serpa es una respuesta
a las necesidades de profesionales
y familias de habla hispana que están
involucrados con la educación de los
sordociegos. Usando un lenguaje simple
y poniendo ejemplos claros, este manual
introduce conceptos básicos en la
educación y contribuye al fortalecimiento
de las familias y los profesionales
en sus interacciones diarias con el
niño sordociego.
Ximena Serpa ha estado en el campo
de la sordoceguera desde 1988. En
1991 empezó el primer programa en
Colombia. Su compromiso con el desarrollo
de servicios de personas en Colombia
junto con su continua motivación por
el aprendizaje y mejoramiento personal
representa la garantía del proceso
de desarrollo de los servicios para
sordociegos en Colombia, concediendo
una notable calidad.